jueves, 23 de julio de 2009

"JUEGOS OLÍMPICOS 1917" EN TARRAGONA


Uno de los argumentos sentimentales e históricos que los responsables de la candidatura de Tarragona a los Juegos Mediterráneos 2017 podrían utilizar (si la historia estuviera algún día entre sus prioridades) es un curioso centenario.
En 2017 se cumplirán cien años de la disputa de un torneo de atletismo en Tarragona que fue calificado (El Mundo Deportivo, 31 de julio de 1917, pág.3) de "Juegos Olímpicos en Tarragona".
La noticia decía así:

"Los entusiastas elementos que componen el Club Gimnástico de Tarragona se disponen a celebrar un gran festival atlético en ocasión de las renombradas fiestas de Santa Tecla.
Ocúpanse de la organización de unos verdaderos Juegos Olímpicos, a los que se invitará a todas las entidades atléticas, los señores don Guillermo Tarín, don Pompeyo Roselló, don Augusto Roselló, don José Solé, don Juan Martí, don José Goicolea, don Félix Rosanes y don Trifon Bas..."

A principios del siglo XX era habitual llamar "Juegos Olímpicos" a las competiciones atléticas o gimnásticas de importancia, aunque fueran de ámbito local y estuvieran completamente al margen del Comité Olímpico Internacional. Cuando Coubertin se enteraba montaba en cólera e intentaba que les cambiaran el nombre, tardó muchos años en lograr registrar el nombre y la simbología olímpica, los suficientes para que Tarragona tuviera sus "Juegos Olímpicos" cien años antes de sus Juegos Mediterráneos...

Como ocurrió cuando hablamos de la primera Volta ciclista a Tarragona de 1908 (segunda carrera del mundo por etapas tras el Tour de Francia) o cuando se habla de los orígenes de la mayoría de los deportes en Tarragona siempre se repite el mismo nombre:
Guillermo (o William) Tarín (Lausana, Suiza 1869- Madrid 1926), auténtico padre del deporte en Tarragona, hoy semiolvidado.
¿Llegará su reivindicación con los Juegos Mediterráneos 2017, poniendo su nombre a alguna de las nuevas instalaciones? Ojalá.

miércoles, 1 de julio de 2009

ABC SE DISCULPA

En las últimas horas he recibido sendos mensajes de disculpa por parte del subdirector de ABC y del periodista autor del célebre artículo sobre Madrid 1972.
Valoro sus disculpas (otros diarios y periodistas no han reaccionado igual en circunstancias similares) y doy por zanjado el tema.

Hasta la próxima.