domingo, 13 de mayo de 2012

112 AÑOS DE PARÍS 1900



El 14 de mayo de 2012 se cumplen 112 años del debut de España en los Juegos Olímpicos de la Era Moderna. Nuestro pionero fue el duque de Gor en las pruebas de esgrima de París 1900 y como supongo que esta efeméride pasará un año más inadvertida creo de justicia recordarlo con el artículo que le dediqué en junio de 2009.

El 14 de mayo de 1900 debutó en el Gran Salón de Fiestas de la Exposición en la prueba de florete (también participaría en las de espada y sable) para aficionados el primer español que participó en unos Juegos Olímpicos de la Era Moderna: don Mauricio Álvarez de las Asturias Bohorques y Ponce de León, 4º duque de Gor, marqués de los Trujillos, conde de Canillas de los Torneros de Enríquez, Grande de España, Gran Cruz de Carlos III y gentilhombre de cámara con ejercicio y servidumbre.
Nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 4 de noviembre de 1864, casado con Rosa de Goyeneche y de la Puente, dama de la Reina (nacida en Lima, Perú, hija del conde de Guaqui y de la marquesa de Villafuerte, familiar del que fuera jinete olímpico español y presidente del COE Alfredo de Goyeneche y Moreno) y fallecido en Madrid en 1930.
Su hijo José Álvarez de las Asturias Bohorques y de Goyeneche, marqués de los Trujillos (1895-1993) participó en los JJOO de París 1924 y Ámsterdam 1928 en las pruebas de hípica, ganando el oro en la prueba de saltos por equipos en los Juegos del 28 junto a sus compañeros José Navarro Morenés y Julio García Fernández, el duque de Gor les recibió en Hendaya con botellas de champagne para celebrarlo.

En la primera ronda de florete se enfrentó al francés Debax y fue clasificado por el jurado, siendo eliminado en segunda ronda frente al también galo León Thiébaut.
En espada (pruebas disputadas en la terraza del Jeu de Paume, en el jardín de las Tullerías) cayó en la primera ronda (en la mañana del 6 de junio) al no superar en su grupo al francés León Sée, el argentino Eduardo Camet y el peruano Carlos de Cándamo.
En lo que respecta al sable las cosas le salieron un poco mejor y superó la primera ronda (19-20 de junio) para caer en semifinales al ganar al húngaro (súbdito del Imperio Austrohúngaro, en puridad) Todoresku y perder frente al italiano Stagliano.

No fue la suya la única presencia española en las pruebas de esgrima: el barón de Ezpeleta estaba en el comité organizador del concurso de florete y el conde de Cartagena, Louis de Hérédia y Manuel de Santa María (franceses los dos últimos según el libro oficial) en el jurado de espada.

Además, según el libro oficial, en las pruebas para profesores de sable participó un español que no ha sido posible identificar. Podría tratarse de un error, ya que conocemos el nombre de los 29 participantes en dicha prueba, y el único que podría tener apellido español (François Delibes) era un conocido maestro francés. O tal vez el desconocido maestro español se inscribiera inicialmente (al parecer hubo 36 inscritos de los cuales 29 participaron finalmente) y no llegara a participar. Podría muy bien ser alguno de los miembros españoles del jurado o del comité organizador.
Además cabe reseñar la participación en espada de dos franceses llamados Fernandès y Joseph Rodrigues, de obvio origen ibérico…
Y creo innecesario precisar que el cubano Ramón Fonst Segundo (1883-1959), campeón en espada y subcampeón en la prueba para alumnos y profesores de la misma arma (perdiendo contra su maestro, el francés Ayat) había sido ciudadano español hasta 1898…

El duque de Gor fue el primer español en participar en unos JJOO, obviamente el primer andaluz y el primer tirador de esgrima, lo que no es óbice para que hoy en día sea un desconocido.

© Fernando Arrechea Rivas

sábado, 5 de mayo de 2012

100 AÑOS DE ESTOCOLMO 1912




El 5 de mayo de 1912 a las 13:15 empezaron las primeras competiciones deportivas de los Juegos de Estocolmo (partidos de tenis en pista cubierta). Las competiciones se prolongaron hasta el 22 de julio (vela) y la ceremonia de clausura tuvo lugar el 27 de julio (la de inauguración se celebró el 6 de julio, cuando ya se habían celebrado muchas competiciones).

La ausencia española de Londres 1908 supuso un fracaso que llevó al infante Don Carlos (abuelo materno del rey Juan Carlos) a forzar la dimisión del marqués de Cabriñana del Monte al frente del COE y su substitución por el marqués de Villamejor (miembro del COI desde 1902) a finales de 1909.
El propio Villamejor recordaba ese hecho en su célebre carta a Narcís Masferrer publicada en El Mundo Deportivo el 4 de diciembre de 1913. En esa misma época se habría producido en reconocimiento del COE por parte del COI según testimonio de Coubertin a Luis Meléndez en Ampurias en 1926 divulgado por Mélendez en 1969.

Pero este cambio no supuso más actividad ni se envió delegación alguna a Estocolmo, lo que combinado con la participación de Portugal (también Chile envió una amplia delegación) en dichos JJOO provocó las primeras críticas hacia el COE por parte de los escasos activistas olímpicos, singularmente el más importante de ellos: el periodista y deportista Josep Elias i Juncosa “Corredisses” (Tarragona, 1880- Barcelona, 1944), cuya contribución al deporte y el olimpismo español no ha sido nunca lo suficientemente valorada ni agradecida. También Narcís Masferrer publicó un histórico artículo en La Vanguardia el 14 de julio de 1912 en el que lamentaba la ausencia española en Estocolmo (“más que una vergüenza” y “un gran dolor”) y especulaba con unos Juegos Olímpicos en Barcelona en el futuro.

Aunque en Estocolmo 1912 se repitió la ausencia “oficial” española, hubo deportistas españoles que sí estuvieron en Suecia (en la delegación de Francia, nuevamente) y volvieron al podio: los gimnastas Louis Segura Bretons (plata), Antoine Costa Sevilla y Marcos Torres Candela (en ocasiones “Marco Torrès”, nacido en Sidi Bel Abbes el 22 de enero de 1888, espagnol al ser registrado su nacimiento).
La pregunta que sin duda surgirá en el lector es: ¿Pero eran ciudadanos españoles o franceses cuando compitieron y ganaron medallas? Difícil saberlo hoy en día, pero en mi opinión, poco relevante. Dadas las leyes de naturalización francesas de la época, seguramente tenían pasaporte francés; la de 1851 era de doble ius soli, es decir, que un nacido en Francia cuyo padre o madre hubieran nacido en Francia tenía derecho a ser francés (y este caso era aplicable a Louis Segura, cuya madre era nacida en Argelia) y la de 1889 era de ius soli simple (pero vigente a partir de los 21 años), momento en el que el sujeto debía escoger entre mantener la nacionalidad de sus padres o hacerse francés.
Esta ley de 1889 estaba pensada para nacionalizar a esta población extranjera,  que en caso de los españoles del Oranesado llegó a ser un grave problema para las autoridades coloniales galas, al constituirse en la mayoría de la población y no tener necesidad de abandonar su idioma o costumbres. La fuerte escuela gimnástica española de Orán y Sidi Bel Abbes a principios del siglo XX (muy anterior al malogrado Joaquín Blume) es un tema a estudiar en profundidad en el futuro. 

© Fernando Arrechea Rivas